Emiliana de Zubeldía

Emiliana  de  Zubeldía  Inda  (Salinas de Oro, Navarra, 6-XII-1888;  Hermosillo,  Sonora (México), 26-V-1987) fue una pianista y compositora perteneciente a la Generación de los Maestros, que se encontró en Hispanoamérica en el momento de la Guerra Civil Española y permaneció sin regresar a su tierra. Inició sus estudios musicales en Pamplona y los continuó en el Conservatorio de Madrid, desde 1904 y en la Schola Cantorum de Paris, donde estudió composición con Vincent d`Indy y se perfeccionó en piano con Blanche Selva (quien estrenó Iberia de Isaac Albéniz). Regresó a Pamplona por la muerte de su padre en 1909. Volvió a Paris en 1922 para seguir sus estudios de composición. Como gran concertista de piano difundió obras de compositores vascos, Larregla y el P. Donostia, entre otros. A partir de 1928 realizó una gira por América (Río de Janeiro, San Pablo, Montevideo, Buenos Aires) para vivir en Nueva York desde 1930. En ese año y en esta ciudad conoce las teorías del mexicano Augusto Novaro, investigador de principios acústicos, de decisiva influencia en sus futuras composiciones y también conoce a dos eximios intérpretes españoles, Nicanor Zabaleta y Andrés Segovia, para quienes compone. Realizó giras por el Caribe y México, y al convertirse en seguidora del "Sistema Natural de la Música, o Teoría de Novaro" y única discípula de éste, en 1935 fija su residencia en México. Concluida la Guerra Civil y conociendo el panorama poco alentador para la vida cultural española, adoptó la nacionalidad mexicana en 1942 y en 1947 se transladó a Hermosillo, en el estado de Sonora, para hacerse cargo de la educación musical universitaria, donde fundó la Academia de Música en la Universidad de Sonora en ese mismo año. En palabras de su alumna Leticia Varela y gran difusora de la vida y obra de la compositora navarra: "Desplegó allí 40 años de actividad como maestra de música, directora coral, conferenciante y productora de programas radiofónicos, así como de compositora […] Murió en el Hospital General del Estado de Sonora el 26 de mayo de 1987, a la edad de 98 años y medio".

Tiene numerosas composiciones, la mayoría de corte tradicional pero con ráfagas contemporáneas, un poco al estilo de Rodolfo Halffter, muchas para piano, otras para conjuntos de cámara, coro (como una misa) y para orquesta (la Suite Vasca y sinfonías).

Nuestra amiga Blanca Alfonso, gran especialista en mujeres compositoras españolas de la época de la República Española, nos brinda amablemente una mayor información sobre las obras para guitarra que compuso Emiliana:

"Capricho basko, es una pieza a 5 tiempos, ritmo de zortzico, para guitarra, dedicada a Luis de la Maza, fechada en "Montevideo, abril 1929". Estos son los datos que aparecen en la partitura aunque yo no la he visto. La información está sacada del libro "Maestra Maitea" de Leticia Varela, una alumna suya de la Universidad de Sonora que ha recopilado todo lo que hay sobre Emiliana. De hecho, la reseña en el Diccionario de Música Española e Hispanoamericana es suya. Luis de la Maza era un guitarrista uruguayo que Emiliana conoció durante su estancia allí en 1929. Algunas de las obras de Emiliana se conservan en Eresbil (Archivo de compositores vascos), pero ésta no estaba allí cuando yo hice la investigación. Probablemente se encuentre en al Archivo de la Universidad de Sonora, que es donde está toda su obra.

Paisaje basko, para guitarra, allegro, dedicada a Andrés Segovia. Compuesta en Nueva York probablemente en 1934. Inédita. Emiliana conoció a Andrés Segovia en Nueva York en 1933, junto a Nicanor Zabaleta. Ambos empezaban su carrera como concertistas y compartieron con Emiliana emisiones radiofónicas en la Radio City Music Hall, dando charlas sobre música española, hasta el verano de 1934. En recuerdo de esta amistad compuso una obra para cada uno de ellos, la ya citada para Andrés Segovia y Paisaje desde el Pirineo, para arpa, en homenaje a Zabaleta. Esta obra tampoco se encuentra en Eresbil o no se encontraba, al menos. Al igual que la anterior, estará en el Archivo de la Universidad de Sonora."

 

Capricho basko (1929)

Pl.: g

Ded.: A Luis de la Maza

O.: fechada en Montevideo, IV-1929

 

Paisaje basko (h. 1934)

Pl.: g

Ded.: Para Andrés Segovia

O.: compuesta en New York

 

Fuentes:

ALFONSO SALAS, Blanca: (Hola, Claudio). Email, 3-VII-2009.

REVERTER, Arturo: La composición femenina en el contexto europeo. Notas al programa del primer concierto. Madrid: Residencia de Estudiantes, 16-XI-2008.

VARELA, Leticia: Emiliana de Zubeldía en América. En: Cuadernos de Sección. Música. 6, p. 121-134. Donostia: Eusko Ikaskuntza (Sociedad de Estudios Vascos), 1993

VARELA, Leticia T.: “Zubeldía Inda, Emiliana de”. Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana, vol. X, p. 1197-1200. Madrid: SGAE, 2002.

 


9 comentarios en “Emiliana de Zubeldía

    Rene Salas escribió:
    19/08/2010 en 0:09

    Fui alumno de la maestra Emiliana de 1957 a 1960 en la secundaria de la Universidad de Sonora y alumno particular de piano y entre tantos recuerdos de ella me viene a la mente su mirada inteligente, inquisitoria, brillante, los conciertos que organizaba con artistas internacionales como Hermilo Novelo, Virma González, Hope Foye, el coro de Tulane a los cuales nos invitaba como parte de la formacion musical; las veces que nos invitaba a desayunar o tomar un café por la calle Serdan, asi como los concursos corales de fin de año escolar “de prisa compañeros mirad que tarde es ya…” que retumbaban en el Auditorio que hoy lleva su nombre… que Dios la tenga en su gloria y que sigan llegando a nuestro querido México más luminarias como ella.
    Mtro. Rene Salas, músico y poeta, eterno agradecido a Emiliana.

    Dr. Darío Arredondo escribió:
    18/05/2011 en 22:38

    Fui alumno de Emiliana de Zubeldía en el período 1960-1963 durante mi estancia en la Escuela Secundaria de la Universidad de Sonora, y después de esos años seguí frecuentando a la maestra y admirando cada vez más su exquisita sensibilidad artística y su enorme fortaleza moral. Una gran mujer que tuvimos el enorme placer y orgullo de tener entre nosotros y, por muchos conceptos, un ejemplo a seguir.

      Imelda Moya Camarena escribió:
      15/10/2012 en 1:27

      Hola! Yo fui alumna de Emiliana de Zubeldía. Estoy trabajando en proyectos de investigación para el Archivo Historico de la Universidad de Sonora por amor a Emiliana y a la música. Estamos ahora con el proyecto de una biografía enfocada a su labor educativa desde la Universidad de Sonora a la comunidad y al resto del país.

    Mario Alan Gómez Sapiens escribió:
    24/11/2011 en 11:30

    No fui alumno de Emiliana de Zubeldia, pero me encuentro haciendo un trabajo de investigación ya que estudio la licenciatura en piano en la Universidad de Sonora. y llegué a esta página. Soy violinista en la Orquesta Filarmónica de Sonora, y maestro del programa de música orquestal, pero mis inicios en la música fueron precisamente con una alumna de la maestra Emiliana, mi maestra de piano: Myrna Ceballos, quien actualmente dirige una academia de piano en Hermosillo. Es curioso como nos toca ser parte de esta historia en la que seria imposible concebir la vida cultural musical actual en nuestro estado sin el legado de Emiliana de Zubeldia y sus enseñanzas que ya han trascendido generaciones. Siento un gran agradecimiento de que haya venido a Sonora y haya iniciado esta historia que continúa para todos los que nos dedicamos a la música. Mario Alan Gómez

      Imelda Moya Camarena escribió:
      16/10/2012 en 23:50

      Hola Mario!
      Ya te conozco. Si hay alguna información que requieras, con mucho gusto te apoyaré. En el Archivo Histórico te pueden dar mis datos.

    Imelda Moya Camarena escribió:
    16/10/2012 en 23:59

    Gracias al autor de este blog dedicado a las obras para guitarra de Emiliana de Zubeldía. Efectivamente, se encuentran resguardadas en el Archivo Histórico de la Universidad de Sonora, protegidas por ser obras inéditas protegidas por las leyes de Derechos de Autor. Es necesario aguardar a que se cumplan los plazos reglamentarios para que puedan estar a disposición de los ejecutantes que estén interesados en ellas.
    Por ahora nos da mucho gusto cualquier esfuerzo por dar a conocer la vida y obra de nuestra querida maestra.
    Gracias!

    Jorge Humberto Salcido Salcido escribió:
    04/11/2012 en 6:33

    Siempre agradecere a las personas que intervinieron para que Emiliana de Zubeldia llegara y se quedara en Hermosillo Sonora. Una fuente de cultura cosmopolita que brindo opciones a espiritus sensibles en el agreste desierto sonorense. Mas veneros de este nivel son necesarios. Sus alumnos, seguidores y admiradores son su semilla. Gracias a ellos por cuidar y difundir su figura y obra.

    Javier Campoy Jordán escribió:
    17/01/2013 en 12:11

    Viví la gran oportunidad de mi vida de ser alumno de la maestra Zubeldía. Ingresé a su Academia de la UNISON en noviembre de 1966. Con ella obtuve las primeras bases sólidas de la teoría de la música, me vi afortunado en que me diera un espacio (un estudio del cual disponía en todo momento) donde pasé largas horas de estudio. Al siguiente año fui seleccionado, y recomendado por ella para ingresar en el Conservatorio Nacional de Música en la CD. de México, donde me hice guitarrista profesional. Jamás olvidaré ese acento vasco y esa penetrante mirada,que a veces se tornaba de lo más tierna, amorosa que, al sentirse delatada, la cambiaba súbitamente abordando otro tema. Mujer ejemplo de templanza y de amor y entrega a su arte, apasionada como pocas cuando nos daba la clase. Siempre estaré agradecido por sus enseñanzas, académicas y humanas.

    Javier Campoy Jordán escribió:
    17/01/2013 en 19:03

    Tuve la maravillosa oportunidad de estar en la Academia de Música de la maestra Zubeldia, donde ingresé en 1966 (en noviembre, ya cerradas las inscripciones). Me dieron la oportunidad de tocar mi guitarra en aquellos cafés literarios en la libreria, donde la maestra asistia sin falta cada sábado. Cuando se acercó a mí me temblaron las corvas, y me preguntó directo: ¿Qué, tú quieres estudiar música, pero en serio? mi respuesta fué un si inmediato. Ella arregló mi entrada a la academia personalmente (las inscripciones se habian cerrado ya), a las semanas me asignó un estudio donde tenia libre acceso, y me pasaba horas practicando, al año siguiente fui seleccionado y me envió al Conservatorio Nacional de Música en la CD. de México. Jamás olvidaré esa inquieta mirada, su ternura y amor incomparable por su arte, y su quehacer pedagógico. Una mujer ejemplo de templanza de carácter, siempre vivirá en mi recuerdo, Maestra Emiliana de Zubeldia.

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